La Inspección de Hacienda mantiene su foco de atención sobre las retribuciones percibidas por los administradores de sociedades limitadas y anónimas. La tradicional dualidad entre la relación puramente mercantil y las funciones de alta dirección sigue provocando actas de liquidación que pueden comprometer la viabilidad financiera de las empresas.
La doctrina del vínculo y la necesidad de estatutos
El error más común de las sociedades mercantiles es no detallar la gratuidad o retribución del cargo en los propios estatutos de la empresa. Si el cargo de administrador se define como gratuito, cualquier remuneración por funciones de dirección ejecutiva corre el riesgo de ser considerada no deducible bajo la teoría del vínculo absoluto.
La prueba de la realidad del servicio
Para consolidar la deducibilidad, la empresa debe estar preparada para aportar pruebas materiales de las labores diarias de gestión del administrador. Actas de juntas de socios, firmas de contratos clave y memorias de gestión exhaustivas son elementos indispensables para responder con éxito a un requerimiento de comprobación.